EL GRANULADO DE CÁÑAMO PARA LA CONSTRUCCIÓN

Las características del hormigón de cáñamo aportan grandes beneficios para la salud. El cáñamo, a diferencia de otros materiales como el serrín de madera, no desprende polvo, por lo que no entra en contacto en el aire y por tanto, no produce alergías.

Al tratarse de un material transpirante, no retiene humedades, libera tanto el agua como el vapor de agua, y consigue que las estancias estén continuamente reciclando el aire y expulsando la humedad y los malos olores.

A diferencia de otros materiales como la madera, el cáñamo no contiene proteínas, por lo que los animales no lo atacan. Además, el cáñamo tiene un efecto protector ante radiaciones electro-magnéticas.

CAÑAMIZA

Es la parte leñosa de la planta de cáñamo que se deriva del proceso de transformación del vastago (tallo). Las fibras (cortezas) se quitan mediante un proceso de separación mecánica, donde la parte leñosa es desmenuzada, picada en trozos pequeños y refinada posteriormente mediante la eliminación de residuos de fibras y polvos.

La cañamiza tiene multitud de aplicaciones, en una construcción a base de cáñamo la temperatura es uniforme y agradable, gracias a su inercia térmica. El cáñamo se calienta muy despacio, y cuando en el exterior la temperatura desciende, es capaz de liberar calor para equilibrar la temperatura entre el interior y exterior. Una construcción enteramente de cáñamo la temperatura no excede de los 26ºC